Una red de caminos que atraviesa ciudades, pueblos y paisajes distintos, con un mismo destino: Santiago de Compostela, en Galicia, al noroeste de España.
En el siglo IX se descubrió en Galicia una tumba atribuida al apóstol Santiago. La noticia atrajo a peregrinos de distintos lugares de Europa y, con el tiempo, se consolidaron las rutas que los llevaban hasta la catedral de Santiago de Compostela.
En los pueblos de paso se fueron construyendo hospitales y albergues para recibir a los peregrinos, además de puentes que facilitaban el viaje.
Se descubre en Galicia un sepulcro atribuido al apóstol Santiago.
Miles de peregrinos llegan desde toda Europa y se desarrollan hospitales, albergues y puentes.
El Camino sigue vivo y cada año nuevas personas se unen a esta tradición centenaria.
Actualmente, cientos de miles de personas de todo el mundo siguen las flechas amarillas que señalan las distintas rutas del Camino de Santiago. Las razones ya no son solo religiosas: también se camina para conocer pueblos y paisajes, desconectar de la rutina, conocer a otros peregrinos o asumir el reto de caminar durante varios días.
Estas son algunas de las rutas más conocidas:
Cruza el norte de España desde los Pirineos.
Llega desde Portugal por el interior o por la costa.
Sigue la costa cantábrica antes de entrar en Galicia.
Parte de Oviedo y atraviesa zonas montañosas.
La duración depende de la ruta y del lugar donde decidas comenzar.
"No existe una única forma correcta de vivir el Camino."
Te ayudamos a elegir la ruta y a ordenar cada decisión según tus días, tu ritmo y tu presupuesto.